Hoy vi Sunshine.
Sí ya sé que es de 2007 y estamos en 2010.
Título: Sunshine
Año: 2007
Director: Danny Boyle
Esta película de 2007, perteneciente al género de ciencia ficción (específicamente a lo que las personas suelen llamar space opera) y dirigida por el popular y muy de moda Danny Boyle, guarda muchos de los “momentos” propios del género. A lo Event Horizont o Solaris, la tripulación queda atrapada en una nave con la misión, en este caso, de reavivar el Sol que se ha convertido en una estrella moribunda. La Tierra vive un crudo invierno solar. La tripulación busca llegar al Sol y enviar desde la órbita de Mercurio una bomba que pueda reavivar la actividad solar.
La tripulación está formada por científicos y astronautas. El año: 2057. La misión ya ha significado un fracaso para la nave Icarus 1. Un error de cálculo podría afectarlo todo. Hay una computadora central, Icarus 2, a lo HAL 9000 de 2001: Odisea del Espacio (¡¡¡pero de 2057!!!), y sin embargo, estos científicos hacen sus cálculos a mano, meten la pata y a partir de allí comienza todo el suspenso.
He leído comentarios en YouTube en donde algunas personas hablan de esta película como una de las mejores en lo que se refiere a space opera. Sin embargo, en realidad las escenas y la trama siguen muy muy de cerca a otras películas casi idénticas como Supernova o Event Horizont. En Sunshine la trama busca mantenerse en el género del suspenso sin saltar por completo al terror más profundo. Pero cuando lo hace, cuando aparecen los rastros de terror implicándose en la trama, todo parece echarse a perder. Y en cuanto a la típica herramienta psicológica que suele aparecer en este género, sí es utilizada, pero no para lograr un aprovechamiento de los personajes sino sólo como un efecto para crear suspenso y cierta emotividad final.
La película gana originalidad ya al final con una visión más emotiva de la historia de la tripulación que muere en las profundidades del espacio, al mostrarnos el coraje de uno de sus tripulantes tratando de conseguir que la misión se complete.
Lo mejor está en las imágenes y fotografía. Las excelentes y espectaculares imágenes del sol en la Sala de Observación. Las escenas fuera de la nave, que muestran una excelente panorámica de lo que sería el espacio desde la órbita de Mercurio.
Además está el casting. Salvo Michelle Yeoh (Crouching Tiger, Hidden Dragon) y Cillian Murphy (Inception – Red Eye), el casting no es demasiado conocido, por lo que se ven caras nuevas. Esto es siempre bueno. me llamó la atención que gran parte de la tripulación eran de origen japonés o chino.
Lo peor: ¿No es el tipo que sale al final, el capitán de Icarus 1, una copia de Sam Neill en Event Horizont? ¿Cómo no pensaron en eso? la película muere cuando aparece este personaje. No tiene sentido debido a que nunca antes se percibió que la historia tomaría ese rumbo. No va con el ambiente elegido para la película y no termina siendo importante siquiera la presencia de este personaje diabólico, enajenado y sacado de algún infierno estelar.
Además, como nota curiosa. En la película aparece un chico, Chris Evans, en el papel de Mace. El actor se parece muchísimo a Sam Worthington, el protagonista de Avatar. El personaje de Mace es parte de la tripulación. Aparece en varias escenas al principio de la película sentado en una silla de escritorio con ruedas y se mueve sentado en ella en dos escenas. Al final, este personaje, muere al congelarse después de lanzarse a una piscina con refrigerante. Pero lo interesante sucede cuando, al intentar salir de la piscina en la reparaba algo desesperadamente, su pierna queda atrapada y no puede escapar. Mace dice: “Capa, mi pierna.” Y luego muere congelado. O sea, quedó azul, como el personaje de Worthington en Avatar, quien se convierte en un Navi de Pandora.
¡Qué casualidad que otro actor, muy parecido, interprete a Jake Sully, un hombre enviado al espacio en silla de ruedas que luego queda azul, azul, azul!




