Hablando del género del terror, he estado jugando en mi celular/móvil un jueguito que si se juega de noche -sin luz y a solas- te deja como después de leer un buen cuento de lovecraft. Silent Hill: El Orfanato comienza con Ben en un orfanato en el que vivió su infancia, y en el que murieron varios niños 30 años atrás. Ben regresa al Orfanato donde, durante aquella trágica noche, él había estado en las duchas mientras los asesinatos ocurrían en el piso superior.
Ben está solo en un Orfanato decierto y va consiguiendo pistas acerca de los asesinatos mientras descubre que en realidad no es el único en el viejo edificio. Las pistas lo llevan a encontrar la entrada a un mundo oscuro y sinceramente aterrador -aquí es donde se comienza a temblar de veraz-, que junto con el soundtrack, ya hacen que el jugador sienta que en cualquier momento va a lanzar el celular y pegar el grito al cielo.
No les digo más. Juéguenlo si no lo han hecho. Los hará sentir culpables y decir ¿qué horror? ¿por qué estoy jugando esto? Pero no van a querer dejar de jugar. Estoy jugando la segunda parte ya algo decepcionada, pues la estructura es tan similar que parece que el único aporte ha sido el cambio de fachada en el nuevo edificio y algunas innovaciones en la imágenes que están mejor logradas. Además de una mucho mejor sensación de 3D.
Cambiando el tema radicalmente, voy a dejar en el blog algunas palabras sobre Michael Crichton, quien falleció este cuatro de noviembre. Un autor conocidícimo que había estado luchando contra el cáncer y que después de su muerte aún deja en producción algunas historias que estarán llegando al cine en los próximos años. Confieso que no soy lectora de Crichton pero sí conozco sus historias, como casi todo el que haya estado vivo en los últimos años y recuerde Parque Jurásico. No es un autor que se pueda colocar en la canasta de los escritores más reconocidos de la ciencia ficción, ni siquiera se podría decir que realmente escriba ciencia ficción, sus novelas parecen ir de un tema a otro, con fantasía que apela fuertemente a la ciencia y que ronda en mucho la acción, la aventura y sin duda la habilidad de escribir historias muy imaginativas que casi siempre terminan siendo best-sellers en las librerías y taquilla segura en los cines.
Nos ha dejado la idea de resucitar a los dinosaurios -algo que ahora no parece ser tan remoto ni descabellado-, la idea de extraterrestres que visitan nuestro planeta, aventuras en África y selvas remotas y mucho alimento para la imaginación.
Es un autor con el que vale la pena entretenerse.
Y para terminar esta entrada de hoy sábado, de más está decir que la página tiene algunos problemas con el servidor y que por hoy no pudo estar astinuspunk.com en línea. Espero solventar los problemas en tiempo record.
